| | Expresamos Nuestro Agradecimiento en este bendito año 2008 a: María del Carmen Prantera - Nadia Antonella Moliterni - Cristian Manuel Moliterni - Ale Natanael Moliterni - Leonel Dante Moliterni - Marta Iglesias - Paola Scabone - Claudio Balbuena - Patricia Terroba (España) - Ludger Philips (Suiza) - Sri Kumar (India) - Elisa Martín - David Miller (USA) - Gudrun - (USA) - Marcelo Galante - Mecha Fernández - Rony Keselman - Odilia Rivera (USA) - Zinka Saric (Peru) - Susana Peralta - Anita Manasse - Cecilia Laura Baraz - Alicia Molina - Raquel Deuvox - Linda Wurts (México) - Ana Maria Mancilla. Amistad!!! Compañeros del Alma El hombre, mientras está en este mundo transitorio, avanzando entre la alegría y la tristeza, siente una gran necesidad de tener a alguien a quien poderle comunicar sus sentimientos, con quien compartir sus descubrimientos, sus depresiones, sus momentos de dicha y de aflicción, alguien que esté a su lado durante el fatigoso caminar hacia la verdad y la paz, que le infunda valor y entusiasmo para llegar a la meta. ¿Quién es un verdadero amigo? ¿Quién es un amigo falso o fingido? Es bien sabido que la amistad y los amigos, tal como se consideran en la actualidad, están muy lejos del ideal. Los amigos que pueden dar un buen consejo, que pueden dar alivio y consuelo, son un precioso regalo que rara vez se encuentra. Una amistad cuyo nexo es el dinero se rompe en cuanto se menciona el pago del préstamo; así, cuando quieren agradar a un amigo mediante un préstamo o un favor, la amistad peligra, ya que el dinero no puede ser un vínculo de amistad, como tampoco lo son las palabras de halago. El corazón debe comprender al corazón, el corazón debe ser atraído hacia el corazón para que haya verdadera amistad. La amistad debe vincular a dos corazones y afectar a ambos en forma beneficiosa, sin que importe lo que le esté pasando a cada uno, en las buenas y en las malas, en el dolor y la alegría, cuando es próspero y cuando es pobre. El vínculo debe sobrevivir a todos los golpes del destino y no modificarse por el tiempo, el lugar o las circunstancias. Sólo merecen el nombre de amigos quienes se ayudan mutuamente a llevar una vida elevada, a tener ideales altos, emociones edificantes y resoluciones que los fortalezcan. Quienes los arrastran a la pedantería, a la ostentación, a las diversiones indignas o triviales, no son verdaderos amigos. Los amigos no se ganan por el estatus social o por la manía del despilfarro, por el destello exterior o por los halagos. Vean hasta el fondo del alma, entiendan los motivos y al motivador interno, las aspiraciones y logros más profundos, y luego concedan su lealtad. Generalmente se traduce como “amistad”, término que comprensiblemente ha sido vulgarizado al aplicarse a determinadas relaciones transitorias entre los seres vivos. La mayoría de las amistades se basan en consideraciones egoístas y duran sólo mientras se satisfacen con ellas los intereses egoístas. Como dice el proverbio: “Cuando el lago está lleno, hay abundancia de ranas, cuando se seca, no hay ninguna que cante allí”. La amistad debería ser un lazo espiritual, una relación de corazón a corazón con base en la total y pura comprensión y dedicación entre uno y otro. Los aspirantes deben tener cuidado de las amistades falsas y pasajeras y no dejarse engañar por simples saludos y palmaditas. Los aspirantes hablan de amigos y de amistad, pero, ¿qué quieren decir con esto? Quieren decir el medio fácil para los caminos del vicio. Esto no favorece en nada las actitudes y medios santos y espirituales. La amistad debe servir como las pestañas a los ojos y las sandalias a los pies, el amigo debe ser “su otro yo”; él debe experimentar en igual media la alegría y la pena del otro; los amigos deben ser como la leche y el agua. Un proverbio dice: “Mucho antes que la verdad se ponga los zapatos, la falsedad recorre todo el mundo”. La falsedad viaja más rápido y los falsos amigos también se adhieren con más rapidez. La verdad se revelará sólo muy lentamente a través de nubes de negaciones y dudas. El sentimiento de amistad debe activar cada nervio, debe impregnar cada célula y purificar todas las emociones; no deja espacio a la menor traza de egoísmo. No deben elevar a la noble categoría de amistad a cualquier compañía que solo busque explotarlos o estafarlos para beneficio personal. Tal vez el único amigo que pueda pasar esta prueba tan rigurosa sea Dios. Deben esforzarse por adquirir y conservar buenos amigos. Las buenas acciones y los buenos pensamientos que uno abriga y conserva durante la vida se mantendrán siempre firmes, como un buen amigo, cuando uno se acerca al final. Por eso, ustedes deben estar decididos a actuar sólo cuando lo que hagan fomente su paz y su progreso y la paz y la prosperidad de toda la humanidad. La amistad es la expresión de un amor firme, inconmovible, de un amor que es noble y puro, libre de deseo o de egoísmo. Los bendigo para que lleguen a tener amigos así y para que ustedes puedan hacer felices a otros brindándoles este tipo de amistad sagrada. "La verdadera fraternidad comienza en el momento en que comprendemos cómo nuestra vida puede enriquecerse con la vida de todos" |